Perfiles urbanos
Refugio de identidad

VIDEO | Rudi Flores: "El chamamé no necesita letras mexicanas"

El guitarrista y compositor Rudi Flores expresa en sus shows una interpretación exquisita, en la que comparte obras de su autoría y clásicos instrumentales.
En sus comienzos, integró con su hermano, el acordeonista y bandoneonista Nini Flores, ya fallecido, un dúo extraordinario que llevó al chamamé a su máxima expresión artística.
Flores resaltó: "Faltan nuevas composiciones en el chamamé, y buscar la manera que los músicos no recurran a otros géneros para hacer chamamé".
Rudi reflexionó: “Hay muchos músicos que están en YouTube, y que los jóvenes no saben si está bien o no lo que hacen, pero sin embargo se transforman en su referencia”.
Flores alertó que "si pasa lo que pasa muchas noches de la Fiesta, con una propuesta tarragocera con composiciones latinoamericanas o de la cumbia, desde el comienzo hasta el final, algo no está bien”.

Un instante en la intimidad de su música es necesario para entender la identidad que expresa el chamamé y así es con Dardo Nestor “Rudi” Flores, que expresa en sus shows una interpretación exquisita, en la que comparte obras de su autoría y clásicos instrumentales.

En ese contexto, el destacado músico chamamecero consideró que "las fusiones son malas para la cultura. Lo que hay que hacer es incentivar a los jóvenes a componer, no a que imiten o a elegir letras que nada tienen que ver con lo que somos", expresó.

En sus presentaciones, aparecen temas como "Nueva Ilusión" y "El Chacarita". Luego, recorre con virtuosismo canciones como, "Retrato de un Pescador", "La Calandria" y "Monte Purajhei" del padre de Flores. Así, el concierto llega al alma del pueblo chamamecero.

Guitarrista y compositor, nacido en Corrientes, se integró junto con su hermano, el acordeonista y bandoneonista Nini Flores, ya fallecido, un dúo extraordinario que llevó al chamamé a su máxima expresión artística; es en el dúo donde ambos músicos han volcado su creatividad y logrado un reconocimiento internacional, por la calidad de sus obras y sus geniales interpretaciones de clásicos del chamamé, en versiones donde las raíces conviven con un lenguaje propio.

Ambos, se iniciaron estudiando guitarra bajo la guía de su padre, el bandoneonista y compositor Avelino Flores, quien consagrara toda su vida a la música de su región, el chamamé, y siendo todavía niños formaron un dúo con el que hacían un repertorio de chamamés, tangos y música de Brasil.

En 1991 realizó su primer viaje a Francia, invitados por el maestro Raúl Barboza. El dúo integró también el elenco de la "Misa Criolla" de Ariel Ramírez, y grabó junto al conjunto Los Quilla Huasi.

En 1995 se fundó en París, y desde entonces llevan adelante paralelamente numerosos trabajos profesionales y la labor que se han propuesto por amor a su música, su tierra y su historia: difundir en todo el mundo el chamamé.

Desde hace unos años Rudi Flores comenzó un proyecto solista plasmado en un gran disco, "Tardes provincianas", en donde deslumbra a partir de piezas propias, versiones de clásicos de la música litoraleña y algunos tangos.

Flores destaca la necesidad de preservar al chamamé y mostrar sus composiciones. "Faltan nuevas composiciones en el chamamé, y buscar la manera que los músicos no recurran a otros géneros para hacer chamamé", sostiene.

A esto agregó: "Hoy hay mucha confusión, internet, a veces, toda esa cantidad de información que los jóvenes obtienen, no todas son buenas y ni positivas. No hay filtros. Hay muchos músicos que están en YouTube, por ejemplo, y que los jóvenes no saben si está bien o no lo que hacen, pero sin embargo se transforman en su referencia".

Y yo creo que el chamamé también, una parte, no todo el chamamé, pero una parte de los chamameceros que también con intenciones de hacer algo nuevo, entre comillas, empezaron a experimentar cosas con las canciones mexicanas y latinoamericanas. Y traerlas a nuestro género es una fusión diabólica, te voy a decir la verdad, escuché muchas letras que me asustaron un poco, y eso debemos cuidar porque resulta que nosotros somos los que estamos mostrando esto al mundo", relató Flores.

Sobre la impronta chamamecera, expresó: "Con mi hermano nos pasamos 25 años en Francia contándole a la gente lo que era Cocomarola, por ejemplo, lo que era Montiel, lo que era Isaco Abitbol, haciéndoles escuchar nuestra música también y resulta que ahora ven por la televisión, una luna como la que nos regala la fiesta Nacional del Chamamé, que es transmitida por la televisión, y escuchamos cuatro horas de propuestas idénticas, todo el tiempo, cada noche".

A esto añadió: "No hay ningún momento, ni una diferencia instrumental, los temas incluso eran los mismos, entre un artista y otro, sin criterio alguno. Y a mí me asusta un poco como correntino, me dio un poco de tristeza, porque realmente nuestra Fiesta Nacional del Chamamé es para mostrar al mundo, a corazón abierto lo que nosotros somos y lo que tenemos acá".

En este contexto, Flores refirió que "si pasa lo que pasa muchas noches de la Fiesta, con una propuesta tarragocera con composiciones latinoamericanas o de la cumbia, desde el comienzo hasta el final, algo no está bien. La fiesta debe tener como criterio que los repertorios sean chamamé y que tengan mayoritariamente composiciones del género".

Además, distinguió estilos: "Yo no tengo nada contra el estilo tarragosero, al contrario, yo soy un apasionado y amante de las obras de Tarrago Ros, el estilo tradicional y original de él; pero después de todo lo que salió (chamacumbia) y lo que se ve día a día ya me parece que se está desvirtuando mucho".

Además, Rudi recordó su extenso trabajo junto a su hermano, Nini, llevando chamamé a Europa. "Creo que lo que hicimos con Nini tuvo su gran valor. Formó un quinteto, rompiendo un poquitito la cuestión de sonoridad, poniendo un piano, un violín, un contrabajo a la guitarra y al bandoneón. Pero más allá de la cuestión instrumental, yo pienso que también hay que ver lo que pasa adentro, musicalmente", dijo.

Además, agregó que "todo lo que hicimos con Nini fue ir con un acordeón y una guitarra. Y aún así, fue una propuesta un poco resistida. Hasta ahora hay gente que dice que eso no es chamamé. Pero bueno, en todo caso, pienso que lo que hicimos con él sirvió para mucha gente que quizás no encontraba una guía, no tenía un camino donde verse reflejado".

Por último, refirió que "hay muchos jóvenes ahora que toman de ejemplo a Nini y eso para mí es la satisfacción más grande que pudo haber recibido él como músico", concluyó y reforzó su llamado urgente a proteger el chamamé auténtico en la Fiesta Nacional.

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