Perfiles urbanos
El chamamé, como filosofía de vida

VIDEO | Lucas Monzón: “La música del litoral es el primer lenguaje que aprendí desde muy chiquito”

El artista Lucas Monzón recuerda: “El chamamé y yo prácticamente vinimos juntos en la vida. La música del litoral es el primer lenguaje que aprendí desde muy chiquito”.
Monzón actúa como solista, pero también a menudo lo hace acompañado por su trío o cuarteto, explorando composiciones propias y arreglos originales.
En 2019, junto con Julio Romero, Tito Luque y Leo Rodríguez, Lucas conformó un poderoso cuarteto chamamecero.
Lucas ha tocado en prestigiosos lugares como el Teatro Vera de Corrientes, el CC Konex y el Palacio Libertad (ex CCK), participando en showcases como MICA y BAFIM.
A la edad de 4 años comenzó a ejecutar el acordeón de dos hileras guiado por su padre Alfredo, un “simple” músico aficionado.

El destacado acordeonista, compositor y arreglador, Lucas Monzón, es nacido en 1984 en Charata y se convirtió en referente de la nueva música del Litoral, reconocido por fusionar chamamé con jazz y tangos, editando discos como "Verde Profundo", "Noctámbulo" y "Franco", presentándose en escenarios como el CCK y la Usina del Arte.

Lucas comenzó a tocar a los 4 años con su padre en Hermoso Campo, y desde entonces su música abarca chamamé, rasguido doble, con influencias de otros géneros, caracterizándose por la innovación y la búsqueda de nuevos sonidos litoraleños; con al menos tres discos bajo el sello “Los Años Luz”.

Su trabajo "Franco" (2018) fue destacado por la Red de Periodistas de Música de Iberoamérica. También formó parte de destacados grupos de la región, pero lanzó su camino solista donde amplió el repertorio sonoro del litoral.

Tuvo presentaciones como solista en prestigiosos lugares como el Teatro Vera de Corrientes, el CC Konex y el Palacio Libertad (ex CCK), participando en showcases como MICA y BAFIM; pero también actuó acompañado por su trío o cuarteto, explorando composiciones propias y arreglos originales.

Años atrás, Lucas Monzón junto con Julio Romero, Tito Luque y Leo Rodríguez, en cuarteto desplegó un amplio repertorio chamamecero en sus presentaciones, además de temas clásicos y recitados. “Recitado habrá porque cada uno tiene su magia o su punto fuerte.

En el cuarteto, Lucas en su virtuosismo, Tito desde la pulsión del fuelle, Leo con ese inmenso talento como cantor y guitarrero, y Julio con algunos recitados guardados bajo la manga. Algunos que a la gente los emociona y que son necesarios decirlos siempre”, aseguraban como preparación de sus presentaciones.

"Aprendí el chamamé escuchando este tipo de formaciones. En el fondo siempre tenía ganas de armar un cuarteto así. Sucede que lleva tiempo, no es fácil, cuesta. Hay que armar los arreglos, coordinar, armar las voces y disponer de tiempo para trabajar juntos más allá de los proyectos que lleva adelante cada uno. Nosotros con Leo llevamos esto a los colegios secundarios. Íbamos solos hasta que todo se pudo ampliar y ahí sumamos al bandoneón con Tito y a Julio en la voz”.

En el marco de la ley de Mecenazgo, Lucas lleva adelante el proyecto "Difusión masiva del chamamé". Cuando cobra importancia el trabajo y se renovó el presupuesto, el cuarteto fue a las escuelas con bailarines. Esta formación mostraba un abanico más grande con acordeón, bandoneón, guitarra, guitarrón y el dúo de voces en el chamamé.

En cuanto al rescate de autores chaqueños, Monzón contó: “Tenemos en cuenta la posibilidad que nos brinda la obra de poder lograr una versión acorde a la línea del chamamé que elegimos abordar. Tenemos muy en cuenta la sonoridad del cuarteto, canto a dúo, acordeón y bandoneón.

Además, estamos en la búsqueda de obras que hayan quedado no en el olvido, pero si hoy son poco difundidas. La búsqueda pasa por el lado de autores chaqueños y sus obras”.

A lo que agregó: "Esto queremos subrayar, buscamos mostrar temas de autores chaqueños en la forma estilística del cuarteto. Uno de los grandes referentes que está sonando hoy sobre la mesa es el Negro Roberto Rodríguez, Raúl Junco, Lino Mancuello, Caye Gauna. Ellos son referentes para nosotros y creemos que es necesario hacerlo sonar en este tiempo. No pierden vigencia esos repertorios”.

"Nosotros queremos tocar para el público chamamecero. Apuntamos a ese público y ahí ellos mandan. Buscamos que la música suene de la mejor manera posible. Queremos mostrar como sonaban los cuartetos con colores nuevos. También queremos que a la gente le guste y disfrute de este repertorio. Nuestra idea es divertirnos con los chamameceros”, deslizó Lucas Monzón.

“El chamamé y yo prácticamente vinimos juntos en la vida. La música del litoral es el primer lenguaje que aprendí desde muy chiquito, esto es lo que siento y por eso siempre vuelvo a la fuente. Cuando estoy con mi proyecto podía salir por otro andarivel, buscando otros lugares y sin embargo el deseo de volver a la fuente está presente. A nosotros nos hace profundamente feliz tocar esta música porque podemos emular lo que a nosotros también nos hizo felices desde niño. Es una sensación inexplicable, gigante, hermosa. A todos nos sucede lo mismo porque los cuatro somos profundamente chamameceros", dijo.

Y agregó: "Tanto Leo, como Julio y Tito son fervientes chamameceros, conocen el género, lo ejecutan muy bien y hay una química que hace que todo fluya al momento de tocar. Queremos que la gente disfrute de un espectáculo lindo y que salga mejor de lo que entraron. La música en vivo es un momento único, ese momento no se repite nunca más. Vos podés tener un disco en tu casa y escucharlo. Pero la música en vivo es sumamente importante”, subrayó finalmente Lucas.

Envianos tu comentario