Panorama Político Chaqueño
Solución

Un arreglo "a medias" que sirvió para que los docentes chaqueños inicien las clases

Al fin la gran mayoría de los sindicatos docentes lograron un acuerdo “a medias” con el Gobierno del Chaco y confirmaron el inicio de un ciclo lectivo 2021. (Dibujo: NOVA)

Luego de interminables semanas en las que los roces, entredichos y ofertas rechazadas fueron moneda corriente, al fin la gran mayoría de los sindicatos docentes lograron un acuerdo “a medias” con el Gobierno del Chaco y confirmaron el inicio de un ciclo lectivo 2021.

Obligados por las amenazas de descuentos por días de paro o ante la cruda realidad que indicaba que la oferta no iba a mejorar por coyuntura generada por la pandemia de coronavirus, los gremios blandos firmaron el acuerdo con Jorge Capitanich, que obtuvo una bocanada de aire para poder sacarse de encima una problemática candente.

La desastrosa negociación iniciada por la ministra de Educación, Daniela Torrente, obligó a Coqui a enviar al superministro Santiago Pérez Pons para que intervenga y ponga a todos los patitos en “fila”. A pesar de que en el medio el titular de Economía sufrió un apriete contundente en una de sus apariciones mediáticas, el funcionario que responde directamente al ministro nacional Martín Guzmán logró disuadir con firmeza las intenciones de los sindicados docentes que iban por una nueva intensificación de la protesta.

La confirmación de la implementación de los descuentos por días de paro a los docentes chaqueños, derivó en que se aceptada la oferta que implica un piso de 34,6 por ciento de actualización salarial durante el año 2021, la vigencia la cláusula gatillo, una estrategia de recomposición salarial con 800 puntos que van desde marzo hasta agosto, con un aumento del 26,7 por ciento de ingreso efectivo en marzo y del 30,1 por ciento durante abril. ¿Esto es lo que buscaban los gremios? Claramente no, pero rápidos de reflejos los gremios prefirieron respetar a rajatabla el dicho argentino de: “más vale pájaro en mano, que cien volando”.

El gobernador chaqueño tampoco dudó cuando tuvo que ser duro con los gremios y salir a marcar la cancha. Acusó a algunos dirigentes docentes de ser agresivos y llevar adelante una metodología extorsiva con la convocatoria a un paro por tiempo indeterminado que rompía con cualquier estrategia que puede surgir de un diálogo. Nuevamente Coqui utilizó su sabia muñeca política y dejó dilatar un poco el reclamo para poder ganar por desgaste y lo logró.

Lo negativo, como todos los años lamentablemente, fue que los niños chaqueños nuevamente perdieron prácticamente todo el mes de marzo, algo que se agravó por los inconvenientes que generó la pandemia de coronavirus por la dificultad de encarar un ciclo lectivo con normalidad, con una mezcla de escasas clases presenciales y una virtualidad que nunca estuvo afianzada en el Chaco. Todo indica que si bien la educación mejorará con respecto al caótico 2020, de igual manera seguirá siendo una espina clavada en esta gestión provincial.

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