Panorama Político Chaqueño
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Otra vez se especula con la partida de Coqui y tiembla el peronismo chaqueño

¿Posible o no? Capitanich está triste porque no puede ir a Bueno Aires, pero Rach Quiroga y Sager igual se relamen.(Dibujo: NOVA)

Nuevamente se comenzó a especular con una posible convocatoria para un cargo en el gabinete nacional del gobernador chaqueño Jorge Capitanich. Esta vez, en medio de una dura crisis interna en la Casa Rosada que tiene como principales protagonistas al sector puro del kirchnerismo, encabezados por la vicepresidenta Cristina Fernández y su hijo, el legislador nacional Máximo Kirchner, que se encuentran peligrosamente enfrentados con dos pesos pesados del albertismo, el hasta ahora intocable ministro de Economía Martín Guzmán y el jefe de gabinete Santiago Cafiero.

La disputa por el inminente aumento en las tarifas del suministro de la energía eléctrica en el país se ha convertido en un tema caliente a punto de explotar. Con la el despido camuflado que sufrió el subsecretario de Energía de la Nación, Federico Basualdo, hombre fuerte dentro de La Cámpora, se generó un combate cuerpo a cuerpo dentro del Gobierno que dejará graves secuelas si no es controlado rápidamente por el presidente Alberto Fernández. Del lado de CFK y Máximo están dispuestos a todo, inclusive a ir por la cabeza de Guzmán que se encuentra en plenas negociaciones para avanzar con una dilatada refinanciación de la deuda externa.

Y hace falta más que mirar finamente los números para darse cuenta que la actual gestión presidencial se encuentra ante un grave problema político ya que la resolución de este conflicto por las tarifas podría generar una fuerte carga económica, más precisamente fiscal: los centenares de miles de millones de pesos en subsidios energéticos, consecuencia de tarifas congeladas hace 24 meses y que el Gobierno se resistía a aumentar en un año electoral. Y es que según los publicado en diversos medios de comunicación nacionales, desde la Presidencia explicaron que sólo por esa vía se fueron en el primer trimestre 185 mil millones, 73 por ciento más que en el mismo lapso de 2020. Todo esto sin aumento de tarifas, la cuenta se empina cada vez más.

¿Y en donde encaja Capitanich en este conflicto?

Al ser un hombre fuerte políticamente entre los gobernadores y sumando el aprecio y apoyo de la vicepresidenta, se comenzó a instalar la posibilidad de que el mandatario chaqueño abandone nuevamente la gobernación para hacerse cargo del ministerio de Economía, lo que se transformaría en una profunda daga clavada por la espalda al Presidente en medio de un año electoral. Esto no suena absurdo ya que es de público conocimiento la postura de Capitanich de estar siempre predispuesto a poder cumplir con su sueño de volver a la Casa Rosada y volver a su zona de confort en medio de las luces y flashes de los medios nacionales. Algo que como un gobernador más del montón, nunca podrá lograr para satisfacer sus egos de hombre fuerte metido en medio de la cocina política del poder nacional.

Ahora bien, lógicamente, esto podría traer mucho más inconvenientes para el montenegrino que posibles soluciones, ya que dejar nuevamente el cargo de gobernador generaría una crisis política en la provincia que no sería fácil de tratar y que nuevamente debilitaría el poder que pudo conseguir en los últimos dos años a pesar de la dura pandemia de coronavirus y tras el envión inicial tras las elecciones. ¿Se quemará nuevamente con leche caliente Coqui? O aprendió de errores pasados cuando Juan Carlos Bacileff Ivanoff aprovechó la oportunidad caída en bandeja que luego lo catapultó como tercer hombre fuerte en la política local.

Sin el gato, los ratones estarán de fiesta…

Lo que sí queda claro es que con la hipotética pero casi imposible partida de Capitanich en el Chaco se viviría una verdadera fiesta, ya que a cargo de la gobernación quedaría una muy débil Analía Rach Quiroga, que pasó de secretaria privada a diputada nacional y después a vicegobernadora, con la posibilidad de tener que hacerse cargo del sillón de Obligado con una función para la que indudablemente nunca estará capacitada, y no por ser mujer, sino por no contar con la espalda política y experiencia necesaria para tal función.

Y que hablar de la segunda alternativa, el presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Sager, que a pesar de contar con una vasta trayectoria también dejó demostrado que el saco por ahí suele quedarle grande y solo se limita a ser un acompañante de lujo en las actividades oficiales del gobernador y sin poder instalar el poder del coquismo dentro de una Legislatura chaqueña que da para cualquier cosa.

Con Coqui en Buenos Aires que impediría una lógica alianza entre Gustavo Martínez y Chiyo Bacileff Ivanoff para desestabilizar a la débil gobernadora o para tumbar de la presidencia de Diputados a Sager, siempre con el apoyo de una radicalismo chaqueño que no perderá la oportunidad de aportar su granito de arena para recobrar algo de presencia política tras una larga sequía de poder. Todo puede suceder, por lo que volvemos a reiterar que la odisea que sueña Capitanich en la Casa Rosada está más cerca de una utopía que de la realidad, y más teniendo en cuenta que en los últimos días la muñeca de Alberto logró enfriar la interna en Balcarce 50 y fueron ratificados en sus cargos, tanto Guzmán como Basualdo. Pero ojo, ya pasó una vez y puede volver a suceder, así que a seguir atentos.

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