Judiciales y Policiales
Jueza en reincidencia

Juan Eduardo Zampedri: otro violento ¿amparado por la Justicia?

El progenitor irresponsable de Juan Eduardo Zampedri, lleva un estilo de vida de "playboy".
El abogado Guillermo González Gold, patrocinante de Zampedri, que ejerce violencia vicaria.

Juan Eduardo Zampedri, dueño de una de las agencias de quiniela más importantes de Resistencia, es un violento más apañado por la Jueza Karina Feldmann, la misma que apaña al “hacker” Juan Mateo Cassiet, una Jueza con un enfoque errado evidentemente.

¿Por qué decimos errado? La Jueza Feldmann no resolvió absolutamente nada en el expediente 5938/18 y 3202/20, medida cautelar de alimentos que inició Natalia Gálvez para que Zampedri le pase la manutención correspondiente a los tres hijos que tienen en común. Sucede que hace tres años Zampedri ejerce violencia vicaria contra su ex pareja y sus hijos privándolos de cosas esenciales.

Otro punto en común con el caso de Cassiet, es que la Jueza Feldmann les oficia de "caja de ahorro" a estos progenitores cuanto menos desidiosos. ¿Será que Feldmann reaccionaría así, si a sus hijos los estuvieran por desalojar en los próximos días?, como ella ordenó que se haga con los hijos de Zampedri, quitándole a Gálvez la custodia de los menores de 17, 14 y 12 años respectivamente.

Además, tampoco escuchó a los menores, que ya están en edad de decidir con cuál de los padres quieren convivir. No, dictatorialmente, Feldmann emite un oficio de desalojo y potencial cambio de custodia si deja a la madre de los menores en la calle. Nuevamente, la titular del Juzgado de Menor y la Familia número 1 Claudia Karina Feldmann actúa en detrimento de la figura materna. ¿Tendrá alguna herida de su infancia sin sanar la Jueza?

Para información de la Jueza Feldmann, podría tomar conocimiento por ejemplo de los horrores que vivenció Natalia Gálvez al lado de Zampedri, comenzando con acusaciones, cuando se sucedió el embarazo del primer hijo de la pareja, que Natalia lo había quedado embarazada a propósito, porque él tenía dinero, controlarla de manera enfermiza, cayendo esta en cuenta que vivía una vida de claustro, de encierro. Zampedri la estigmatizó a Natalia, porque antes de haberlo conocido a él, tuvo otros novios, como es lo común, ¿no? La tildaba de poca cosa, de cualquiera, de puta siempre delante de sus hijos. A Zampedri no le importaba someterlos a violencia psicológica a los menores también.

En el momento en que Natalia se separa de Zampedri, con los trámites de divorcio en marcha, él se entera que su ex pareja estaba saliendo con una persona. Ese fue el motivo para que no firme el divorcio, deje de pasarle dinero y señale que “te lo resuelva la Justicia" ante los pedidos de Natalia que cumpla con su deber de asistencia económica. De esto, pasaron cuatro años, el dictamen de Feldmann reza que Zampedri debe pasar la suma equivalente a tres salarios mínimos vitales y móviles, una suma cercana a los 90 mil pesos, mientras que Zampedri sólo pasa a regañadientes la novena parte: 10.000 pesos por mes.

Zampedri jamás fue un padre presente, de todo se encargó Natalia, por eso dejó de trabajar, ya que al cuidado de Zampedri los menores no cumplían sus tareas escolares, no se bañaban y ni hablar que este “padre modelo” apañado por Feldmann, les prepare la cena. Gálvez, aún en convivencia con Zampedri, debía hacer malabares con el dinero, mientras él egoístamente se daba la gran vida. Algo que ahora es más que evidente, en unos días esta madre será despojada de sus hijos y desalojados de la casa donde se criaron. Doctora Feldmann, nuevamente asombra la (in)capacidad de resolución y la perspectiva de género inexistente en sus fallos.

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