Interior
Fuerte Esperanza

El patrón del pueblo que somete ante el poder de la política y se apodera de la tierra y el bosque

  • La suma del poder público está en manos de “Bulinki” desde 2001.
    Foto 1 de 3
  • En Comandancias Frías Bulinki reproduce su modelo de gestión de concentración de la suma del poder público.
    Foto 2 de 3
  • El intendente, su esposa, hermana manejan la Intendencia, el Consorcio Caminero, la Delegación de Bosques y todo.
    Foto 3 de 3

Desde 2011 el intendente de Fuerte Esperanza es Walter Fabián Correa, alias “Bulinki”, quién integra el Frente Chaco Merece Más. Su esposa, Inés Ortega, ocupa el cargo de Secretaria de Gobierno. El Concejo municipal, que está integrado por tres concejales, depende de la sola voluntad del intendente, al igual que las delegaciones del Instituto de Colonización y de la Dirección de Bosques, aunque también están claramente sometidos a los sistemas sanitario, educativo, policial y judicial y, últimamente el Consorcio Caminero N° 103.

La regla aplicada por Bulinki es inexorable; desplaza a los responsables o a las conducciones de los organismos provinciales del lugar que no se alinean a su modelo de gobierno. Lo que ocurre en Fuerte es un notable ejemplo negativo porque allí se conjugan el poder político con Tierra y Bosque, además de otras yerbas.

Tierra, bosque y viviendas populares

En Fuerte Esperanza no existe ningún aserradero. El aprovechamiento de la madera es un millonario negocio de unos pocos. La familia del intendente Correa era o son empresarios de la madera. Actualmente, la hermana del intendente, Yumy Correa, se encuentra a cargo de la Delegación de Bosques, que es un organismo estatal cruzado por el tráfico de influencia y corrupción, como ya es de público conocimiento.

Al frente de la delegación del Instituto de Colonización está Helena Yulan. Se maneja corporativamente, a tal punto que si un poblador se acerca a preguntar sobre la existencia de tierras fiscales disponibles para ser adjudicadas en venta se encontrará con una sola respuesta, que es negativa. Mientras tanto, quienes forman parte del poder local se apropian de tierras fiscales, al igual que los grandes productores cordobeses, en un proceso de fuerte concentración de la tierra pública y del monte fiscal.

El intendente se benefició con una adjudicación por 250 hectáreas. Su esposa obtuvo otra, esta vez por 500 hectáreas. Sus hermanos y hermanas también fueron favorecidos de otras adjudicaciones de tierras fiscales. César Correa compró 250 hectáreas, a Quima Correa se le adjudicó 250 hectáreas, a Fabiana Correa 250 hectáreas, a Olguín Correa 250 hectáreas, al sobrino Timo, hijo de Yumy Correa, le concedieron   la posesión de 600 hectáreas.

Es notable la concentración de la tierra pública en manos de una familia que, además, monolíticamente ejerce el poder político en Fuerte Esperanza, Comandancia Frías y los parajes intermedios, aunque la influencia se desarrolla en una zona más extendida porque los límites son difusos.

El municipio compró tractores y equipos. De testimonios de pequeños productores y pobladores rurales surgiría que esos bienes municipales habrían sido utilizados para desmontar  en los campos adjudicados o que poseen los integrantes de la familia Correa. Actualmente  los equipos están parados porque no son aptos para desmontar y por falta de mantenimiento.

También, se multiplican las sospechas del manejo posiblemente irregular de los fondos enviados por el Ministerio de Infraestructura de la Nación en el período 2011-2015 para  la construcción de viviendas populares, tanto en Fuerte Esperanza como en Comandancia Frías.

Todo indica que  muchas viviendas no fueron construidas o que fueron ejecutadas en campos fiscales  que fueron adjudicados en venta o que ocupan algunas familias. Sobre este tema el CENTRO MANDELA ya ha tomado postura pública para que más temprano que tarde comience la investigación en la Justicia Federal porque si ocurrieron estas irregularidades habrían estafado  a las familias más pobres y desposeídas que viven en ranchos en la zona más postergada de Chaco, que es El Impenetrable, en el que varios intendentes son verdaderos señores feudales a los que nadie pone límites.

La frutilla del postre: el Consorcio Caminero

Los principales problemas que enfrenta esta localidad son la falta de agua, el suministro de energía eléctrica y el estado de los caminos. Quien controle esto, controla la vida de los que viven en el casco urbano y en las colonias de Fuerte Esperanza y de Comandancia Frías. Si se cortan los accesos no llega el agua, la electricidad, la salud y la comida.  Así de concreta es la realidad local y el manejo controlador de Bulinki.

Quizás por esto, ya teniendo el control de las delegaciones de la Dirección de Bosques, del Instituto de Colonización, del Concejo Deliberante y del sistema sanitario, educativo, policial  judicial, Correa se concentró en la tarea de capturar la conducción del Consorcio Caminero N° 103, que brindaba dos servicios fundamentales de mantener en buen estado los caminos rurales  y picadas, como también  el  acarreo de agua durante los largos meses en que no llueve en la zona y en gran parte de El Impenetrable, necesidad que se profundiza  en las temporadas de sequía.

En alguna oportunidad el Consorcio Caminero aportó en la construcción de represas para cosechar agua, especialmente cuando  el presidente -desde 2008- era Bernardo Santillán. Hicieron un buen trabajo en la colonia de Fuerte Esperanza, ganándose la confianza y el aprecio de los pobladores rurales.

A partir del 2016, el Intendente -socio activo del Consorcio- operó hasta lograr la suspensión de la Asamblea para renovar autoridades y aprovechó para generar “tropa propia”. A través de la complacencia de la Dirección de Vialidad Provincial y  de Personas Jurídicas de Chaco, denunció supuestas irregularidades en el padrón del Consorcio y planificó el ingreso masivo de “nuevos socios”. Se organizaron bien para conseguir el objetivo. Bajaron todo el poder del Estado para suspender una Asamblea y luego intervenir el Consorcio.

La Dirección de Vialidad tomó una denuncia y decidió suspender la Asamblea tan sólo 48 horas antes de que se realizara. Mientras tanto, se analizaba la situación de los nuevos aspirantes a ser socios y si estaban en condiciones de ingresar. La Asamblea no se llevó a cabo.

En el 2017 Santillán y su comisión decidieron realizar la Asamblea ya que recibieron una intimación de Vialidad provincial. El Consorcio contaba con 90 socios y el intendente Correa quería imponer a 88 aspirantes que sólo tenían constancia de que eran ocupantes de tierras públicas que no acreditaron ser adjudicatarios  ni propietarios de las tierras fiscales, según los papeles extendidos por el Instituto de Colonización, que se prestó a la burda maniobra.

Luego de una intensa discusión en la Asamblea, que duró varias horas, los asambleístas votaron 38 a 18 por la incorporación de nuevos socios en tanto acreditaran que eran adjudicatarios en venta de las tierras fiscales que supuestamente ocupaban.

Al mes de haberse realizado la Asamblea se conoció la existencia de una resolución que  anuló el acto asambleario. En los fundamentos figura que se habían realizado dos ejercicios en forma conjunta, que correspondieron a los años 2016 y 2017.  Sin embargo, Santillán y los restantes miembros de la Comisión Directiva no fueron notificados de esa resolución. Se pasó a un cuarto intermedio para tratar la incorporación de nuevos socios.

En el 2018 la autoridad de aplicación intimó a la conducción a los fines de que en 48 horas se realizara una Asamblea. Sin embargo, tres días antes intervinieron el Consorcio por noventa días, quedando a cargo el ingeniero Marcelo Feininger, de Juan José Castelli.

El interventor trabajó conjuntamente  al Intendente, de manera muy coordinada. Aceptaron a la totalidad de los nuevos aspirantes a ser socios con la única condición de que acreditaran que eran ocupantes de tierras fiscales, con lo cual desbarataron el sistema legal con el único propósito de gobernar el Consorcio  de acuerdo a los objetivos de Bulinki.

En la peculiar Asamblea, que blanqueó la estrategia, participaron representantes de Vialidad Provincial y no  de Personas Jurídicas. Santillán  afirmó que no  logró contar con el  padrón de socios que incluía a los nuevos conducidos por el Intendente hasta el mismo día en que se realizara la singular y vulgar Asamblea. Finalmente, el Consorcio quedó en manos del Intendente.

La localidad

Fuerte Esperanza está ubicada en pleno corazón de El Impenetrable, en el Departamento General Güemes. Fue fundada en 1978, en plena dictadura militar, con el pretexto de un mito que todavía no fue asumido por los chaqueños, sin afán de conocer los entretelones de ese pedazo de la historia.

Fuerte está a 155 kilómetros de Juan José Castelli y a 65 de Misión Nueva Pompeya. Tiene una población estimada de más de 4.000 pobladores urbanos en base a 3500 electores, sin contar Comandancia Frías, que es una localidad que depende del municipio de Fuerte. Serían 2000 los pobladores rurales.

En Comandancias Frías Bulinki reproduce su modelo de gestión de concentración de la suma del poder público. Nada hace para detener la intensa explotación ilegal del monte en la Reserva Aborigen, especialmente para impedir la destrucción del monte de palos santos, que está en vía de extinción. El resumen apretado de la penosa realidad de la región se sintetiza en política y negocios o políticas con negocios, con el enriquecimiento de muy pocos.

Lectores: 3180

Envianos tu comentario