En Museo Histórico Regional Ichoalay

Se conmemoró el bicentenario de la Batalla de Chacabuco

El ejército de los andes.

El 12 de febrero se conmemoró el bicentenario de la Batalla de Chacabuco. Este fue un paso decisivo en la lucha independentista de las fuerzas políticas patriotas de América del Sur en su lucha contra el absolutismo colonial realista.

El ejército de los andes

Las tropas comandadas por el General San Martín habían comenzado a organizarse a partir de 1814 en el campamento de El Plumerillo, en la actual provincia de Mendoza.

Para la organización del Ejército de los Andes, San Martín recibió cierto apoyo del director Pueyrredón, en dinero y pertrechos.

Pero lo fundamental lo consiguió al  poner en marcha la economía cuyana con un plan de fuerte intervencionismo estatal, que incluyó una dinamización del mercado interno cuyano y de los intercambios con distintas regiones rioplatenses, además de confiscaciones de recursos de los sectores más acomodados de la provincia de Cuyo.

La base de operaciones de El Plumerillo se constituyó en un campamento donde se producían las armas blancas, junto a las piezas de artillería que necesitaba el ejército. Más allá de ese centro de operaciones, todo Cuyo se convirtió en un gran taller de producción de los bienes para el Ejército.

Tejidos, ponchos, frazadas, monturas, aperos y todo lo necesario para afrontar el desafío de cruzar la cordillera y combatir a los realistas.

La base de las tropas estuvo integrada por hombres que habían sido formados por San Martín en el regimiento de granaderos a caballo y por el aporte decisivo del criollaje de la región cuyana, así como por la incorporación de los esclavos libertos.

A ellos se sumaron los emigrados chilenos, quienes habían cruzado la cordillera luego de la derrota de Rancagua en 1814.

El cruce de la cordillera

El cruce de la cordillera de los Andes era visto por San Martín como un desafío mayúsculo.

El tamaño de sus tropas contenía más de 5.400 hombres con 9.200 mulas, 1.500 caballos, 700 reses, 16 piezas de artillería, 3500 arrobas de charque, galletas de harina, vino y aguardiente, ajo y cebolla para combatir el apunamiento y miles de pertrechos y víveres para los veinte días del cruce.

La expedición se organizó en seis columnas. Desde La Rioja, el coronel Zelada atravesó por el paso Come-Caballos hacia Copiapó. El teniente coronel Cabot condujo sus tropas por el norte de San Juan hacia Coquimbo.

Por el sur pasaron dos columnas al mando del coronel Ramón Freire y del capitán Lemos. El grueso de la expedición atravesó por el centro. Por el paso de Uspallata cruzó el general Gregorio de Las Heras.

La otra, dividida en tres brazos al mando de  San Martin, O´Higgins y Estanislao Soler atravesó por la ruta de Los Patos, ambas convergieron en el Chile por el valle del Aconcagua.

Tras un combate en que la vanguardia al mando del capitán Necochea derrotó y desbandó las tropas realistas el 10 de febrero, se produjo el arribo del grueso del ejército libertador. San Martín consiguió según sus previsiones ocupar el lugar alto de la cuesta de Chacabuco. Del otro lado lo esperaban 2.450 hombres y cinco piezas de artillería al mando del general Rafael Maroto.

La batalla de Chacabuco

El 10 de febrero los sectores más acomodados de Santiago se reunieron para emitir una declaración en favor del absolutismo.

Entretanto, San Martín planificó con su estado mayor los pasos de la batalla. Dividió sus fuerzas en dos columnas al mando de O´Higgins y Soler, colocando la artillería en el centro.

Sobre la madrugada del 12 de febrero las tropas comenzaron a movilizarse en una acción de pinzas. La columna de O´Higgins se abalanzó más rápidamente que la de Soler y fue inicialmente repelida.

No obstante, poco después, ambos cayeron sobre el grueso de los enemigos y sellaron el triunfo. Luego llegaron las cargas de caballería al mando de Zapiola y el propio San Martín reaseguró la victoria. Al día siguiente San Martín ingresó en Santiago de Chile.

La consolidación de la revolución en Chile

Luego del triunfo patriota, San Martín regresó a Buenos Aires a reclamar recursos para la campaña hacia el Perú. O´Higgins quedó al mando de Chile, que declaró su independencia el 12 de febrero de 1818, en el aniversario de Chacabuco.

Ya a fines de 1817, los absolutistas se reorganizaron desde Talcahuano, al tiempo que se produjo una invasión desde El Callao. En la noche del 19 de marzo de 1818 los realistas cayeron sobre las tropas patriotas y las derrotaron en Cancha Rayada.

La derrota fue dura, aunque el general Las Heras logró salvar una parte importante del ejército y la artillería. En tanto Manuel Rodríguez, desde Santiago consiguió organizar la resistencia.

El 5 de abril se dio el turno a la revancha patriota. Una implacable victoria en los llanos de Maipú selló el triunfo revolucionario en suelo chileno.

Tras el triunfo de las tropas revolucionarias seguiría luego la organización de la campaña al Perú.

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